• Jorge Sanabria

Seguridad En Sus Promesas.


En el día de hoy estaremos hablando bajo el tema Seguridad En Sus Promesas. La confianza de que Dios es perfectamente capaz de hacer lo que él dice que puede hacer es increíblemente importante en nuestra vida. Constantemente somos bombardeados por el enemigo con una diversidad de pensamientos en un intento de desviarnos del camino establecido por Dios que nos lleva directamente a ese destino profético que ha preparado para nosotros. En la enseñanza del día de hoy mostraremos evidencia bíblica que las circunstancias en nuestra vida, nuestros tropiezos, caídas, debilidades, faltas y pecados no alteran el plan de Dios para con nosotros. Ni tienen la capacidad de anular la promesa que Dios nos ha hecho, sea cual sea la palabra profética declarada sobre nuestras vidas.

Al finalizar esta reflexión vas a entender: como Dios ve los eventos de nuestra vida, qué cosas acontecen antes durante y después que Dios nos hablan y vas a tener un mayor entendimiento relacionado a que es realmente la promesa de Dios para nuestra vida. Acompáñame al libro de génesis capítulo 1; leemos que en el principio creó Dios los cielos y la tierra y la tierra estaba desordenada y vacía. Es sumamente cautivante para mí ver que el verso de apertura de la biblia es una descripción visual de la tierra. El verso que nos va a introducir a la poderosa palabra de Dios nos, enseña el origen de la creación y el estado en que la creación se encontraba. Esas dos cosas son de gran importancia para nosotros porque establecen dos realidades en nuestra vida que muchas veces pasamos por alto. Siendo la primera que somos creación de Dios y la segunda que las circunstancias o la condición de nuestra vida no anula la primera. Es por eso que el versículo de apertura a la biblia nos dice en el principio creó Dios los cielos y la tierra y la tierra estaba desordenada y vacía. La Biblia comienza su jornada de inicio determinando de que hemos sido creados por Dios y que el estado en el que nos encontramos no imposibilita ni anula la obra de su mano en nuestra vida. Este versículo también nos demuestra en la descripción visual que Dios está viendo las cosas que está haciendo y la condición en la que se encuentra. Recordemos que este libro, génesis, lo escribe Moisés muchos años después; quien está dictando lo que iba a escribir era Dios mismo. Es Dios quien está haciendo los relatos en: Génesis, Éxodo, Números Levítico y Deuteronomio y Moisés sencillamente está redactando lo que Dios le está dictando.

¿Por qué esto es importante? porque entonces, Dios determina que este versículo de introducción es de vital importancia para nosotros que vamos a estar estudiando su palabra para traer su orden en nuestra vida. El libro de génesis es llamado el libro de los inicios o el libro de los comienzos. Significa que cada vez que algo va a dar inicio o comienzo en nosotros es bueno repasar el libro de génesis, en el vamos a encontrar todas las herramientas que vamos a necesitar. El libro de génesis contiene todos los principios para identificar y entender todo nuevo inicio, comienzo, creación en nuestra vida. Según el versículo lo primero que debemos recordar es que todo inicio y creación en nosotros es iniciado por Dios, segundo que toda formación iniciara en caos y desorden, tercero Dios está viendo (y al control de) lo que está aconteciendo a nuestra vida. Las cosas que acontecen no anulan la obra de sus manos en nosotros, no tienen la capacidad de impedir que lo que él dijo a nuestras vidas alcance cumplimiento.

Para poder entender que acontece despues es necesario entender que Dios ve y/o escucha antes de hablar. Hemos demostrado que Dios está viendo, al brindarnos el estado de la condición la tierra: estaba desordenada y vacía. En todo el resto de la Biblia si usted hace una búsqueda en su concordancia cuando Dios enviaba a sus profetas hablarle a la nación de Israel las palabras de apertura para la palabra profética eran: ve y dile a mi pueblo que he visto o dile a mi pueblo que he escuchado y algunos versos tienen una combinación de ambas he visto y escuchado. Así que podemos determinar de qué antes de Dios traiga una palabra a nuestras vidas, lo que nosotros conocemos una palabra profética; Dios ve y escucha. Y todas las circunstancias son creadas por la mano de Dios.

Entonces, ¿como Dios ve? hay dos tiempos totalmente distintos trabajando al unísono en estas circunstancias. El tiempo de la eternidad, donde Dios se mueve y Salomón en el libro de Eclesiastés presenta el tiempo debajo del sol donde todo tiene su tiempo y su hora. Salomón describe detalladamente que hay un tiempo para abrazar y dejar de abrazar, para sembrar y cosechar, para reír y para llorar y así sucesivamente. El tiempo debajo del sol o finito es el tiempo donde nosotros vivimos. Es determinado por etapas, estaciones y momentos. Dios en su inmensa sabiduría, para beneficio nuestro, antes de traer una palabra profética a nuestra vida o promesa mira en la eternidad donde ve nuestras vidas desde antes de comenzar hasta su final y entonces determinó un tiempo donde la eternidad y nuestro tiempo se juntan en el cumplimiento. En ese momento Dios trae palabra a nuestra vida lo que nos da seguridad de que cuando Dios habla es porque él ya ha visto el resultado de la palabra. Viendo cada tropiezo, caída, falta, debilidad, perdida del camino y cualquier cosa que pueda contarse como un obstáculo o retraso el camino todo fue visto en la eternidad y gracia a sido provista. Dios ya vio el final de la historia donde su palabra alcanza cumplimiento en nuestra vida. Si usted se detiene a meditar en esto llegara al descubrimiento que Dios siempre declara la palabra profética, pero nunca dice un tiempo… nunca nos dice todo lo que vamos a pasar para alcanzar esas promesas. Sin embargo, sus promesas han sido realizadas desde antes del momento que han sido declaradas sobre nosotros. Son una realidad en la eternidad y lo único que tenemos qué hacer en continuar caminando confiando que en un punto de nuestras vidas el tiempo finito va a encontrarse con la eternidad formando un puente que traspone la promesa desde la eternidad hacia nuestra vida.

Un ejemplo de esto sería la promesa de Dios a Abraham relacionada a su descendencia, aun cuando no tenía hijo. Acompañado de los detalles, como los cuatrocientos años en Egipto y el regreso a la tierra prometida. Ninguna de estas cosas había acontecido y Dios las había visto en la eternidad. Abraham, no podía ver un hijo… Dios veía naciones saliendo de su siervo. La precisión divina sin igual en los tiempos y sazones, demostrando el control supremo sobre todas las cosas y todo ese despliegue fue diseñado para impartir confianza en nosotros que portamos Sus promesas.

Regresemos a Génesis, al momento de la creación. Primero: La biblia establece que Dios crea todas las cosas. Segundo: Que Dios ve el estado de lo creado y habla sobre la creación, con intención de traer orden. Tercero: El Espíritu Santo inicia Su trabajo. Es importante ver la Trinidad desde el inicio. Vemos al Padre, la palabra que es el verbo que es Jesús y tenemos el Espíritu Santo que se movía sobre la faz de las aguas. Así que tenemos a Dios padre trayendo una palabra profética sobre nosotros a través de Jesús, que nos reconcilia con él y es el Espíritu Santo quien está guiándonos en el camino.

No le servimos a un dios de acción y reacción. Nuestro Dios es intencional. Es un Dios de planificación. Las circunstancias, caídas y adversidades en nuestra vida tienen toda la capacidad de tomarnos por sorpresa, son inesperadas para nosotros. Pero, a Dios nada le toma por sorpresa y en Cristo Jesús nos ha entregado todo lo que necesitamos para alcanzar eso que él nos ha prometido; el destino profético que ha preparado para nosotros. Cuando regresamos a Génesis nos damos cuenta de que antes de Dios formar al hombre a su imagen y semejanza creó un lugar para el hombre. Es un momento interesante comprender esta realidad bíblica. Dios ha preparado un lugar para ti antes de que vinieses a existencia. Dios tiene un lugar preparado para ti y cada paso en tu vida te lleva este lugar que Dios ya preparó de antemano qué es tu destino profético. La biblia nos enseña de que el huerto de Edén fue creado primero, Adán y Eva fueron creados después. Dios no crea al hombre para entonces encontrarle un lugar. Dios primero crea un lugar para el hombre y es en ese lugar donde Dios se encuentra con el hombre. Este orden bíblico es increíblemente importante que entiendas. Porque cada paso en tu vida te está guiando ese lugar que Dios preparó para ti y donde quiere encontrarse contigo.

Es Su deseo caminar contigo para llevarte al destino profético. Para entonces enseñarte cosas que tú no habías visto antes, catapultándote a una dimensión que no conocías y alcanzar un nivel de relación que era imposible antes, pero va a ser posible cuando entres al lugar que ha sido preparado de antemano. Esto explica la primera fase, lo que acontece antes de que Dios traiga una palabra profética o una promesa a nuestra vida.

¿Qué es una promesa de parte de Dios? Veamos la evidencia bíblica a ver que dice sobre esto. Nuevamente en el libro de génesis capitulo 15 encontramos a Abraham hablando con Dios y Dios le está prometiendo ser su escudo, una gran recompensa y una descendencia que sería como las estrellas en el cielo. Sin embargo, Abraham le dice ¿cómo será esto pues no tengo hijo? cómo voy a saber que esto acontecerá. Dios en su infinita misericordia le dice Abraham las instrucciones de lo que tienen que hacer. Siguiendo las instrucciones parte los animales por el medio los separa formando un camino entre ellos, con la excepción de las aves todos los demás animales fueron abiertos y separados. La biblia dice que durante el transcurso del día Abraham estuvo ocupado protegiendo lo sacrificios para que las aves no se lo comieran, repentinamente un sueño cayó sobre él quedando dormido. Entonces Dios le hablo y abriendo sus ojos vio algo semejante a una llama de fuego paseándose por entre medio de los animales. Es importante mencionar que en esta clase de juramento, el compromiso era que las dos partes pasarían por entre medio del sacrificio y la parte que fallase incumpliendo el acuerdo sufriría el mismo castigo que sufrieron los animales. Cuando leemos el relato bíblico, encontramos que Dios es el único que se pasea entre medio de los animales y la razón primordial para esto es que Dios ya había visto en la eternidad que Abraham iba a fallar, sabía que el hombre era incapaz de alcanzar el destino profético que había preparado para él sin equivocarse ni cometer errores. Así que determina que sólo Él pasará por el sacrificio porque sabía que no iba a fallar. Dios sabía que cumpliría Su propósito en la vida de Abraham y encontramos en el en la epístola de los hebreos capítulo 6.13 que Dios hablando de este tema dice que no encontrando a alguien mayor por quien establecer juramento, juro por Si mismo para atraer confianza y estabilidad en la promesa.

Basados en Génesis 15 y Hebreos 6.13 podemos decir que cargar una promesa de Dios, no es otra cosa que un compromiso que Dios impone sobre Él mismo para hacer lo que dijo que haría en nuestras vidas y la promesa no tiene que ver absolutamente nada con nosotros y todo con Dios. Para alcanzar esta promesa lo único que tenemos que hacer es creer que Él es capaz de hacer lo que dice que puede hacer en nosotros y nos ha sido manifestado en la palabra profética que es la promesa que estamos cargando. Podemos decir confiadamente que Dios a decidido comprometerse con Él mismo de cumplir en tu vida y en la mía lo que sea que prometió y llevarte al lugar que has sido preparado para ti; y que no hay diablo, no hay demonio, no hay pecado, no hay debilidad, no hay caída, no hay circunstancias que puedan impedir que Dios cumpla su propósito en ti. Cuando leemos la Biblia y voy a decir esto abiertamente desde génesis hasta apocalipsis todos los hombres de fe le fallaron a Dios, pero Dios fue fiel y cumplió en todos y cada uno de ellos exactamente lo que dijo que haría. Abraham mintió dos veces, se acostó Agar aún sabiendo que la promesa era con su esposa. Jacob mintió, manipuló, se acostó con Lea pensando que era Raquel y qué cosas no hizo Jacob… aún así Dios cumplió su propósito con él. Isaac repitió los pecados de su padre y aun así Dios cumplió su propósito en él. Pablo persiguió a la Iglesia y aún así Dios cumplió su propósito en él. Pedro negó al maestro y aún así Dios cumplió su propósito en él. David se acostó con Betsabé, mató a Urías, hizo el censo y aun así Dios cumplió su propósito en él.

En esta reflexión es mi intención ayudarte a entender que la promesa que tú cargas es el compromiso de Dios para tu vida y que Dios está comprometido contigo para llevarte a ese destino profético, a ese lugar que ha sido, preparado de antemano. No vas caminando a un lugar que no existe, con cada paso Dios te guía con cuerdas de amor al lugar que ya preparó para ti. En el llamado de Abraham vemos que Dios le dice sal de tu casa y tu parentela a la tierra que yo te mostraré.

Al decir: “a la tierra que yo te mostraré” vemos la veracidad y evidencia bíblica demostrada. Jehová vio en la eternidad y tenía preparado anticipadamente un lugar para Abraham y su descendencia. Lo vemos en el huerto del Edén, la creación, y Adán. Lo vemos en la vida de David cuando Samuel lo unge como rey ya Dios tenía un trono preparado para él. Lo vemos en Pedro, ya Cristo había preparado la Iglesia que Pedro iba a pastorear antes de que Pedro supiera que iba a ser pastor. Es importante que entiendas que ya el lugar está preparado, ya la promesa ha sido vista, la promesa ha sido confirmada, Dios la vio en la eternidad y lo único que falta es que caminamos a ese punto de nuestra vida donde nuestro tiempo se encuentra con la eternidad y seamos conectados con la promesa.

En este día es la intención de esta enseñanza traer seguridad y confianza. Que con esta breve explicación puedas entender un poco mejor las cosas que acontecen y tener seguridad en lo que Dios te ha dicho. Quita la duda, confronta la mentira con la veracidad bíblica. Tu Dios es un Dios intencional es un Dios de planificación y ya vio en la eternidad lo que te ha declarado. Así que camina hacia tu destino profético confiadamente porque no importa cuantas veces tropieces en el camino, Dios cumplirá su propósito en ti. Te bendecimos en el poderoso nombre de Jesús y antes de despedirnos queremos informarte que puedes comunicarte con nosotros en: Facebook, Twitter, Instagram y YouTube bajo el nombre: Jorge Sanabria, Palabra Y Presencia o puedes visitar la página web palabrapresencia.com Te damos gracias por estar con nosotros en este día, una vez más te bendecimos en el poderoso nombre de Jesús. Continúa marchando con firmeza hacia tu destino profético confiando en la promesa y compromiso que Dios ha hecho contigo se despide de ustedes Jorge Sanabria te vemos en el próximo episodio hasta luego.

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